El gobierno español ha dicho que el operador de la red nacional y las empresas privadas de generación de energía fueron los culpables de un apagón eléctrico que causó un caos generalizado en España y Portugal a principios de este año.
Poco después del mediodía del 28 de abril, ambos países quedaron desconectados de la red eléctrica europea durante varias horas. Empresas, escuelas, universidades, edificios gubernamentales y centros de transporte se quedaron sin electricidad y los cortes de semáforos provocaron embotellamientos.
Mientras los escolares, estudiantes y trabajadores fueron enviados a casa por el día, muchas otras personas quedaron atrapadas en ascensores o varadas en trenes en zonas rurales aisladas.
Inmediatamente después, el gobierno de coalición de izquierda no dio ninguna explicación y pidió paciencia mientras investigaba.
Casi dos meses después del apagón sin precedentes, la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha presentado un informe sobre sus causas.
Red Eléctrica, operador de la red parcialmente estatal, calculó mal las necesidades de capacidad eléctrica para ese día y explicó que “el sistema no tenía suficiente capacidad de tensión dinámica”.
El regulador debería haber encendido otra central térmica, afirmó, pero “hicieron sus cálculos y decidieron que no era necesario”.
Aagesen también culpó a los generadores privados por no regular el voltaje de la red poco antes de que ocurriera el apagón.
“Las empresas de generación que debían controlar el voltaje y a las que, además, se les pagaba para hacer precisamente eso, no absorbieron todo el voltaje que debían cuando la tensión era alta”, dijo, sin nombrar a ninguna de las empresas responsables.
El día después del apagón, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sugirió que las empresas eléctricas privadas podrían haber desempeñado un papel y dijo que su gobierno les exigiría “toda la rendición de cuentas pertinente”.
Sin embargo, el nuevo informe sobre el apagón también plantea dudas sobre el papel de Beatriz Corredor, presidenta de Red Eléctrica y ex ministra socialista, que anteriormente había insistido en que el regulador de la red no había tenido la culpa.
Aagesen dijo que no había evidencia de que un ciberataque hubiera causado el apagón.
La demora del gobierno en presentar una explicación para el apagón generó críticas generalizadas y llevó a un intenso escrutinio del modelo energético del país, con la oposición sugiriendo que una creciente dependencia de las energías renovables y el rechazo de la energía nuclear pueden haber influido.
Alberto Núñez Feijóo, leader of the main opposition People’s Party (PP), said that the prime minister was “so intent on being the greenest in the world that you have led Spaniards into the dark”.
However, the government has repeatedly insisted that Spain’s renewable energy output was not the cause of the outage.
